El Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú acogió a representantes del clero y la vida consagrada de la Provincia Eclesiástica de Lima para avanzar en la preparación de la próxima visita apostólica del Santo Padre.

En el marco del camino de preparación para la próxima visita apostólica del papa León XIV al Perú, el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú –(CIP Lima) abrió sus puertas para acoger un encuentro de organización y preparación con miembros del clero y de la vida consagrada de la Provincia Eclesiástica de Lima.
La jornada permitió conocer los primeros avances de la comisión arquidiocesana responsable de la preparación de la visita del Santo Padre en Lima, así como compartir los principales lineamientos pastorales que acompañarán este acontecimiento, que se desarrollará en nuestro país en noviembre. La visita contempla las ciudades de Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.
El encuentro contó con la presencia del cardenal Carlos Castillo Mattasoglio, arzobispo de Lima, y de monseñor Guillermo Elías Millares, obispo auxiliar de Lima y responsable de la organización de la visita en la capital, así como de sacerdotes, religiosas, representantes de vicarías, instituciones y diferentes áreas pastorales.
Por parte del CIP Lima participaron el decano, Ing. Edwin Chavarri Carahuatay, y la directora tesorera, Ing. CIP Lourdes Carreras Caprile, presidenta del Consorcio de Ingenieros Católicos de Lima (CICL).
Una casa abierta al servicio
Durante la jornada, el decano del CIP Lima brindó las palabras de bienvenida y expresó el honor que representa para la institución abrir las puertas de su casa para un encuentro de esta trascendencia.
En su intervención, el Ing. Edwin Chavarri destacó que la reunión no debía entenderse únicamente como una coordinación organizativa, sino como una oportunidad para sumar esfuerzos y poner capacidades al servicio de un acontecimiento de especial significado para el país y para la comunidad.
Asimismo, señaló que una visita de esta magnitud requiere planificación, articulación, organización y un profundo espíritu de servicio, ámbitos en los que los ingenieros, desde su propia vocación profesional, tienen mucho que aportar.
“Desde nuestra profesión estamos acostumbrados a planificar, a organizar, a encontrar soluciones y a trabajar en equipo para hacer realidad grandes proyectos”, expresó el decano, reafirmando la disposición del CIP Lima para contribuir con sus capacidades a este proceso.
En ese sentido, resaltó especialmente el vínculo que se viene fortaleciendo entre el Arzobispado de Lima y el CIP Lima a través del Consorcio de Ingenieros Católicos de Lima, espacio que integra la vocación profesional con la fe, el servicio y el compromiso con la sociedad. El decano expresó, además, un especial reconocimiento a la Ing. Lourdes Carreras Caprile, presidenta del CICL, por su iniciativa para promover este vínculo institucional, así como al padre Neiber Cabrera, capellán del CIP Lima y asesor espiritual del Consorcio, por su acompañamiento en este camino.
“León XIV vuelve a casa”
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la presentación de la Guía Pastoral “León XIV vuelve a casa”, iniciativa del Arzobispado de Lima destinada a acompañar a las comunidades en el proceso de preparación espiritual y pastoral para la visita del Santo Padre.
La guía busca ayudar a profundizar en el magisterio de León XIV y preparar a las comunidades para vivir la visita no solamente como un gran acontecimiento, sino como una oportunidad de encuentro, renovación de la fe y compromiso con la misión de la Iglesia. El Arzobispado ha señalado que la preparación debe vivirse antes, durante y después de la visita, procurando que sus frutos permanezcan en la vida de las comunidades.
El sitio oficial de preparación propone como lema “Abramos el corazón”, invitación que sintetiza el sentido espiritual de este camino: recibir al Santo Padre con un corazón dispuesto al encuentro, a la unidad y a la esperanza.
El Consorcio de Ingenieros Católicos, un puente entre fe y profesión
La participación del Consorcio de Ingenieros Católicos de Lima en este proceso constituye un espacio de encuentro entre la Iglesia y el mundo profesional.
Desde su identidad, el CICL busca que los ingenieros puedan vivir su profesión como una verdadera vocación de servicio, poniendo el conocimiento, la experiencia y las capacidades técnicas al servicio de la persona, de la sociedad y del bien común.
Esta misión adquiere un significado especial ante la llegada del Santo Padre al Perú. La visita de León XIV constituye una oportunidad para que los profesionales católicos renueven su compromiso con una sociedad donde la ciencia, la técnica y el desarrollo estén siempre al servicio de la dignidad humana.
Como expresó el decano del CIP Lima durante la jornada, “las obras más importantes no siempre son las que se construyen con concreto y acero. Hay obras que se construyen en el corazón de las personas”.
En esa perspectiva, la preparación para recibir al Papa León XIV invita también a construir puentes, fortalecer la esperanza y unir voluntades en torno a valores que el Perú necesita.
Un camino que recién comienza
El encuentro realizado en el CIP Lima representa un nuevo paso en este camino de preparación. La Iglesia de Lima continúa articulando esfuerzos con las distintas instituciones, comunidades y equipos que participarán en la organización de la visita.
Para el Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental de Lima, esta experiencia reafirma su disposición de contribuir desde su ámbito profesional e institucional, mientras que para el Consorcio de Ingenieros Católicos de Lima constituye una oportunidad para renovar su compromiso de vivir la fe en medio del ejercicio profesional.
La visita del Santo Padre será, así, un acontecimiento que convoca a todos a prepararse no solo en la organización externa, sino también en lo esencial: preparar el corazón para el encuentro.
Porque recibir al Papa León XIV es también una invitación a renovar la esperanza, fortalecer la unidad y recordar que toda profesión, cuando se pone al servicio de los demás, puede convertirse en una forma concreta de construir el bien común.
El Perú se prepara. La Iglesia se prepara. Y también los ingenieros católicos quieren preparar el corazón para este encuentro.
















