Jorge Chávez Cresta también planteó reformar el SINAGERD con una estructura especializada que articule capacidades técnicas, prevención y respuesta, y destacó el aporte de la ingeniería frente a la vulnerabilidad sísmica y otros escenarios de desastre.

El Gral. EP (r) Jorge Luis Chávez Cresta, exministro de Defensa y exjefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), destacó la propuesta del Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP Lima) de crear la Autoridad Nacional de Gestión del Riesgo y Resiliencia del Perú (ANGRR), como una instancia especializada para fortalecer la articulación y capacidad técnica del Estado frente a emergencias y desastres.
Durante su participación en el pódcast Ingeniería y Gobernabilidad de CIP Lima TV, Chávez sostuvo que el país requiere reformar el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD), cuyo ente rector es la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), y avanzar hacia una estructura que garantice continuidad en las políticas de prevención y una actuación coordinada frente a escenarios como el Fenómeno El Niño y el riesgo sísmico.
«Para ello debemos hacer una reforma del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Ya lo ha propuesto el Consejo Departamental de Lima, en un aporte que ha hecho al Congreso de la República (…) No tenemos liderazgo, no tenemos una organización que se dedique específicamente al tema de la gestión del riesgo de desastres”, manifestó Chávez, al referirse a la iniciativa institucional. Asimismo, señaló que una autoridad especializada, como la ANGRR, podría articular funciones de educación, capacitación, organización, información, supervisión y control.
Chávez remarcó, además, la necesidad de una mayor participación de la ingeniería en la gestión del riesgo, debido a su capacidad técnica para identificar vulnerabilidades, evaluar infraestructura y formular medidas de prevención. En ese contexto, advirtió sobre la exposición de Lima ante un sismo de gran magnitud.
“En Lima tenemos 200 mil viviendas que no van a soportar un sismo de gran magnitud”, señaló, al citar cifras de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco) y del Centro Peruano-Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres (Cismid). Según indicó, unas 800 mil personas podrían resultar afectadas y alrededor de 80 mil podrían fallecer ante un terremoto. En este marco, es preciso señalar que el CIP Lima espera concretar la firma del convenio específico con el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), el cual permitirá iniciar el plan piloto del Programa de Identificación de Viviendas Vulnerables frente a Amenazas Sísmicas en Lima Metropolitana.
Gestión del riesgo con sustento técnico
Chávez incidió en que la gestión del riesgo debe estar a cargo de profesionales especializados. “En el tema de gestión del riesgo de desastres tiene que ser técnica, tiene que colocar a los profesionales que tengan la experiencia, que tengan el conocimiento y que tengan la certificación correspondiente”, afirmó. También planteó establecer mecanismos de certificación y responsabilidades frente al incumplimiento de acciones preventivas por parte de las autoridades.
Esta propuesta está vinculada con el Eje 4: Gestión del Riesgo y Resiliencia de la Hoja de Ruta de la Ingeniería para la Gobernabilidad 2026–2036 del CIP Lima, que propone fortalecer la prevención con criterios técnicos, planificación territorial y medidas para reducir la exposición de la población y la infraestructura frente a los riesgos de desastres.
El exjefe del Indeci también explicó que alcanzar mayores niveles de resiliencia requiere reducir previamente las condiciones de riesgo. “Si yo deseo buscar una resiliencia a mi población, lo primero que tengo que hacer es reducir el riesgo y hacerlo sentir que no está altamente vulnerable”, manifestó.
En ese sentido, Chávez, ingeniero civil de profesión, señaló que la ingeniería cumple un papel fundamental en la evaluación del territorio, la aplicación de normas de diseño sismorresistente y el análisis de la infraestructura existente.
“La ingeniería es elemento clave para poder evitar cualquier desastre que se pueda presentar como consecuencia de la acción de la naturaleza, principalmente sobre nuestra infraestructura”, expresó.
Tecnología y comunicación frente a emergencias
El especialista en gestión del riesgo de desastres destacó, además, el aporte de la inteligencia artificial, las telecomunicaciones y las tecnologías de la información a la gestión del riesgo. En ese contexto, advirtió sobre la necesidad de contar con sistemas alternativos de comunicación que permitan mantener la coordinación y la transmisión de información durante una emergencia. Por ello, resaltó la importancia del aporte técnico de las ingenierías de telecomunicaciones y de sistemas para desarrollar soluciones tecnológicas orientadas a reducir los riesgos y mejorar la capacidad de respuesta.
Este enfoque coincide con las acciones que el CIP Lima viene desarrollando con el Eje 8 de su Hoja de Ruta: Transformación Digital, inteligencia artificial y gobierno inteligente La institución inauguró recientemente el Centro de Observación de Emergencias (COE CIP Lima), que emplea IA, Big Data y monitoreo continuo para analizar amenazas y sus posibles impactos sobre la población y la infraestructura vulnerable.










