Especialista plantea fortalecer la adaptación tecnológica de los pescadores artesanales mediante la adecuación de artes y aparejos de pesca, así como promover la maricultura de peces, bivalvos y macroalgas para diversificar la actividad productiva de un sector que reúne a cerca de 15 mil pescadores en Lima y Callao.

El Fenómeno El Niño (FEN) y el calentamiento del mar pueden alterar las condiciones del ecosistema marino e influir en la distribución y disponibilidad de diversos recursos hidrobiológicos. En este escenario, los cambios en las condiciones oceanográficas plantean desafíos para la pesca artesanal en la región Lima y hacen necesario fortalecer su capacidad de adaptación. De acuerdo con el Ministerio de la Producción, Lima y Callao concentran el 15,5 % de los 95,9 mil pescadores artesanales marítimos estimados en el país durante 2025, lo que representa cerca de 15 mil pescadores.
Frente a este escenario, el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP Lima) plantea preparar a los pescadores artesanales para responder a estas variaciones, mediante la adecuación de sus técnicas de pesca y el desarrollo de alternativas productivas.
“La pesca artesanal es una actividad fundamental para miles de familias y para el abastecimiento de alimentos en nuestro país. La ingeniería puede aportar soluciones técnicas para reducir riesgos, fortalecer esta actividad y proteger a las familias que dependen de ella”, señaló el decano del CIP Lima, Ing. CIP Edwin Chavarri.
Por su parte, el Ing. CIP Carlos Maldonado Vásquez explicó durante su ponencia que el calentamiento de las aguas puede generar el desplazamiento o profundización de determinados recursos en busca de condiciones más favorables. Refirió que, en la región Lima, el pejerrey, la lisa y la lorna se encuentran entre las especies que sustentan la pesca artesanal.
El especialista indicó que estos cambios pueden representar dificultades para los pescadores que no disponen de embarcaciones, artes y aparejos adecuados para capturar recursos a mayores profundidades. Como ejemplo, señaló que operar sobre cardúmenes ubicados a 15 o 20 metros puede resultar complejo con equipos diseñados para faenas a menor profundidad.
Asimismo, explicó que las condiciones cálidas pueden favorecer la presencia en zonas costeras de recursos como el perico y el bonito. Sin embargo, advirtió que una parte importante de los pescadores artesanales no cuenta con la flota ni los aparejos necesarios para aprovechar estos recursos, por lo que consideró necesario fortalecer la capacitación y la adaptación de las técnicas de pesca.
Es importante precisar que, en agosto, el Gobierno declaró en emergencia, por 120 días calendario, los subsectores pesca y acuicultura en todo el territorio nacional frente a los efectos generados y los que puedan generarse por el FEN 2026-2027.
Maricultura como alternativa de diversificación
Frente a este panorama, el experto planteó evaluar el desarrollo de la maricultura como una alternativa productiva de largo plazo que permita a los pescadores artesanales diversificar sus faenas. Esta actividad comprende el cultivo de peces, moluscos, macroalgas y otros organismos en ambientes marinos.
Maldonado señaló que la región Lima cuenta con un catastro acuícola y mencionó sectores frente a la isla Don Martín, en Végueta, provincia de Huaura, donde la presencia de almejas y conchas de abanico permitiría estudiar técnicamente alternativas para el cultivo de bivalvos.
En ese sentido, consideró necesario capacitar a los pescadores artesanales en maricultura de peces y bivalvos, como parte de un proceso que permita desarrollar nuevas capacidades productivas. La propuesta surgida durante el encuentro contempla que este planteamiento sea canalizado posteriormente a través del Colegio de Ingenieros del Perú.
También señaló que al sur de Huacho podría evaluarse el cultivo de macroalgas, para lo cual sería necesario analizar previamente las condiciones específicas de la zona. Entre los parámetros mencionó la temperatura, el oxígeno y otros indicadores ambientales que permitan determinar la viabilidad del cultivo.
Adaptación tecnológica para la pesca artesanal
La maricultura fue planteada como una alternativa que puede complementarse con la adaptación de las actuales prácticas pesqueras. Durante la jornada técnica, se propuso capacitar a los pescadores en el uso de nuevas tecnologías, artes y aparejos que les permitan responder a cambios en los recursos disponibles y desarrollar progresivamente nuevas capacidades.
Al cierre de la jornada, Maldonado manifestó su disposición a impulsar, desde el comité local, una propuesta para que el Colegio de ingenieros contribuya a la capacitación de los pescadores artesanales frente a la presencia de nuevos recursos.
Estas propuestas se vinculan con el Eje 4 de la Hoja de Ruta de la Ingeniería 2026–2036 del CIP Lima: Gestión del riesgo y resiliencia, que plantea anticipar los efectos de fenómenos climáticos extremos, reducir vulnerabilidades y fortalecer la planificación mediante evidencia técnica.
Descargue la Hoja de Ruta de la Ingeniería para la Gobernabilidad: https://ciplima.org.pe/hojaderuta2026/











