Ante el riesgo de un terremoto de gran magnitud en Lima y Callao, el decano Edwin Chavarri planteó fortalecer la capacidad del Estado para prevenir desastres, proteger la infraestructura estratégica y garantizar una respuesta rápida y coordinada frente a emergencias.

El Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP Lima) ratificó ante el presidente del Congreso de la República la necesidad de crear una Autoridad Única de Gestión del Riesgo de Desastres, adscrita a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), con autonomía técnica, capacidad de decisión y recursos suficientes para fortalecer la prevención y respuesta frente a emergencias en el país.
La propuesta fue sustentada por el decano del CIP Lima, Ing. CIP Edwin Chavarri Carahuatay, durante una mesa de trabajo sobre preparación y respuesta ante terremotos y tsunamis, que reunió a representantes de las principales instituciones responsables de la gestión del riesgo de desastres en el Perú.
Durante su intervención, el decano advirtió sobre las consecuencias que podría ocasionar un terremoto de magnitud 8,8 en Lima y Callao, especialmente por los daños potenciales a la infraestructura vial, aeroportuaria e hídrica, así como por la interrupción de servicios esenciales para millones de ciudadanos.
Frente a este escenario, señaló que la actual dispersión de responsabilidades entre distintas entidades limita la capacidad del Estado para anticiparse a las emergencias, coordinar acciones y ejecutar medidas de prevención de manera efectiva.
“El Perú no puede seguir enfrentando los desastres con responsabilidades dispersas, instituciones desarticuladas y acciones reactivas. Necesitamos una autoridad que lidere, articule y ejecute una verdadera política nacional de prevención”, sostuvo el decano.
En ese sentido, explicó que la creación de una autoridad única permitiría establecer una conducción técnica y operativa con capacidad para articular a los diferentes niveles de gobierno, definir prioridades y asegurar una intervención coordinada antes, durante y después de una emergencia.
Asimismo, destacó que la gestión del riesgo de desastres debe incorporarse como una prioridad permanente en la planificación del desarrollo nacional, considerando la vulnerabilidad de las ciudades, la seguridad de la infraestructura estratégica y la continuidad de los servicios públicos.
El CIP Lima sostuvo que la prevención de desastres exige decisiones sustentadas en criterios de ingeniería, planificación territorial y gobernabilidad, respaldadas por una estructura institucional capaz de ejecutar políticas de largo plazo.
Finalmente, la institución hizo un llamado a las autoridades nacionales para impulsar las reformas necesarias que permitan fortalecer la capacidad de respuesta del país y evitar que los fenómenos naturales se conviertan en tragedias por falta de prevención.




















