Esta problemática evidencia una crisis estructural que compromete la salud pública y la calidad de vida de la población, sin una respuesta clara en los planes de gobierno.

El acceso al agua segura y a servicios de saneamiento constituye un eje estratégico para el desarrollo sostenible y la salud pública. En un contexto marcado por brechas estructurales y crecientes demandas urbanas, resulta indispensable incorporar estos desafíos en la formulación de políticas públicas y en la agenda de los planes de gobierno.
En ese marco, el Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental de Lima (CIP Lima), a través del Capítulo de Ingeniería Sanitaria e Higiene y Seguridad Industrial (CISAEHSI), desarrolló el foro técnico “Agua, Saneamiento y Salud Pública en los Planes de Gobierno 2026–2031”.
Durante la jornada se evidenció una realidad crítica: más de 3.3 millones de peruanos no tienen acceso a agua potable, más de 7 millones carecen de servicios de saneamiento, y cerca del 61% de la población no accede a agua segura, lo que refleja que el problema no es solo de cobertura, sino de calidad y continuidad del servicio.
El evento reunió a especialistas de alto nivel de los sectores ingeniería, salud y economía, quienes coincidieron en que el país enfrenta una brecha histórica que no ha logrado cerrarse pese a los avances en infraestructura. En ese sentido, se advirtió que el crecimiento urbano viene superando la capacidad de expansión de los servicios básicos, especialmente en zonas periurbanas.
El Ing. CIP Rafael Rojas, presidente del CISAEHSI, precisó que el acceso al agua segura no solo es un servicio esencial, sino un componente clave para la prevención en salud pública. En esa línea, enfatizó que este tema debe ser una prioridad en la agenda nacional.
Un problema de gestión, no solo de infraestructura
Las exposiciones estuvieron a cargo del economista Mauro Gutiérrez, presidente de la Asociación de Entes Reguladores de Agua y Saneamiento de las Américas (ADERASA), quien advirtió que el Perú no está logrando cerrar las brechas en agua y saneamiento debido a problemas de gestión, baja ejecución de inversiones y ausencia de reformas estructurales.
Por su parte, la ingeniera Magaly Guevara, especialista en Salud Pública Ambiental, señaló que el agua debe ser concebida como la primera línea de defensa en salud pública, debido a su incidencia directa en enfermedades, desnutrición infantil y anemia.
El panel, integrado por el exministro de Salud, Óscar Ugarte; el exdirector de la Escuela Nacional de Salud Pública, Manuel Jumpa Santamaría; el exgerente de Proyectos y Obras de SEDAPAL, Ing. Julio Ramírez; y el exdirector del Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente, PhD. Mauricio Pardón, coincidió en que el problema no es únicamente de infraestructura, sino también de eficiencia en la gestión, calidad del servicio y sostenibilidad de las inversiones.
Asimismo, se cuestionó que los planes de gobierno actuales abordan el tema de manera parcial, sin propuestas concretas que permitan garantizar el acceso universal a servicios de agua y saneamiento de calidad. Por ello, la falta de articulación entre sectores y la ausencia de una visión de largo plazo siguen siendo barreras clave para el próximo gobierno 2026-2031.
Dicho espacio fue moderado por la Dra. Leslie Zevallos, médico cirujano especialista en gestión en salud y representante del Colegio Médico del Perú; así como por el Ing. Javier Hernández, exviceministro de Construcción y Saneamiento y representante del Capítulo de Ingeniería Sanitaria.
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