Durante la inauguración del XVI CONAIA 2026, el decano del CIP Lima, Ing. CIP Edwin Chavarri, convocó al Consejo Nacional del Colegio de Ingenieros del Perú a articular las capacidades técnicas de 60 000 ingenieros habilitados y convertirlas en propuestas concretas para fortalecer la gobernabilidad, la productividad y el desarrollo territorial del país.

El decano del Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP Lima), Ing. CIP Edwin Chavarri, sostuvo que la ingeniería peruana debe asumir un papel mucho más activo en las grandes decisiones nacionales y dejar de ser convocada únicamente cuando los problemas ya se han producido.
Durante la ceremonia de inauguración del XVI Congreso Nacional de Ingeniería Agronómica – CONAIA 2026, hizo un llamado al decano nacional del CIP, Ing. CIP Jaime Ruiz, para articular desde el Consejo Nacional las capacidades técnicas de aproximadamente 60 000 ingenieros colegiados habilitados, orientándolas hacia la formulación de soluciones concretas frente a las principales brechas estructurales del país.
“La ingeniería no puede seguir llegando después de las decisiones políticas. La ingeniería tiene que estar donde se toman y se construyen las decisiones”, afirmó.
El titular del CIP Lima señaló que gobernabilidad no debe entenderse únicamente como estabilidad política, sino principalmente como la capacidad efectiva de las instituciones para resolver los problemas de la población.
En ese sentido, explicó que garantizar agua para la población y la producción, prevenir inundaciones y sequías, mejorar la productividad agrícola, ejecutar infraestructura con calidad y oportunidad, incorporar tecnología en los territorios y gestionar adecuadamente los recursos naturales son también formas concretas de construir gobernabilidad.
El Perú necesita volver a planificar
El decano precisó, además, que uno de los grandes desafíos nacionales es recuperar la capacidad de planificación del Estado. “No podemos continuar administrando el Perú de presupuesto en presupuesto, de emergencia en emergencia y de gobierno en gobierno. Necesitamos una visión de Estado que trascienda los periodos políticos”, refirió.
Esta visión forma parte de la Hoja de Ruta de la Ingeniería para la Gobernabilidad 2026–2036, iniciativa desarrollada por el CIP Lima con la participación de aproximadamente 200 especialistas, que plantea nueve ejes estratégicos orientados al desarrollo nacional.
La propuesta integra gobernabilidad, planificación y ordenamiento territorial, desarrollo productivo, gestión del riesgo de desastres, sostenibilidad, infraestructura estratégica, seguridad energética, talento profesional, transformación digital e inteligencia artificial.
Durante el CONAIA 2026, el documento fue entregado al viceministro de Desarrollo de Agricultura Familiar e Infraestructura Agraria y Riego del MIDAGRI, José Bustamante; al decano nacional del CIP, Ing. CIP Jaime Ruiz; y al decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), Dr. Alexis Dueñas.
La Hoja de Ruta propone avanzar hacia una gestión pública sustentada en planificación, evidencia técnica, continuidad de políticas y capacidad de ejecución.
Crecimiento económico: una decisión generacional
Durante su intervención, el decano del CIP Lima planteó que el debate sobre crecimiento económico no puede reducirse a una discusión estadística.
Los escenarios analizados muestran que, bajo un crecimiento cercano al 7 %, el Perú podría aproximarse a la convergencia de ingresos por habitante con economías avanzadas alrededor del año 2052; con un crecimiento del 5 %, aproximadamente hacia 2068; mientras que con tasas cercanas al 3 %, esa brecha no llegaría a cerrarse dentro del horizonte proyectado.
“Esta no es solamente una diferencia estadística, es una diferencia generacional. Estamos decidiendo cuánto tiempo deberán esperar nuestros hijos y nietos para vivir en un país que haya cerrado sus principales brechas”, aseveró.
También recordó que en el Ranking Mundial de Competitividad 2025, el Perú mejoró del puesto 63 al 60 entre 69 economías evaluadas, registrando avances en desempeño económico, pero un retroceso en eficiencia del Gobierno.
Para el decano, esta situación evidencia una contradicción estructural: el país cuenta con recursos naturales, capacidad empresarial, profesionales y oportunidades de inversión, pero continúa enfrentando limitaciones en infraestructura, institucionalidad, planificación y capacidad de ejecución. “El desafío del Perú no es administrar un crecimiento de 3 %. El desafío es construir las condiciones para crecer sostenidamente al 5 %, 6 % o 7 %”, remarcó.
Agro, agua y territorio: una sola visión de desarrollo
En el marco del CONAIA 2026, el titular del CIP Lima resaltó que la Ingeniería Agronómica es estratégica para incrementar el crecimiento potencial del país debido a su vinculación directa con productividad, inversión, valor agregado, seguridad alimentaria y desarrollo territorial.
Destacó el crecimiento de la agroexportación peruana, pero advirtió que persiste una marcada brecha entre determinados valles altamente tecnificados y amplios territorios del país con baja productividad, limitado acceso al agua, insuficiente conectividad y elevada vulnerabilidad climática.
Frente a esta realidad, indicó que la siguiente transformación del agro peruano requiere combinar infraestructura hídrica, reservorios, siembra y cosecha de agua, riego tecnificado, conectividad vial y energética con herramientas de agricultura de precisión, sensores, drones, imágenes satelitales, genética, automatización, análisis de datos e inteligencia artificial. “No basta construir infraestructura. Tenemos que construir productividad”, manifestó.
Igualmente, planteó que el país debe comenzar a evaluar el desarrollo agrario mediante indicadores más sofisticados. “No debemos preguntarnos únicamente cuántas toneladas producimos por hectárea. Tenemos que preguntarnos cuánto valor generamos por hectárea, cuánto valor obtenemos por cada metro cúbico de agua, cuánto reducimos las pérdidas, cuánto conocimiento incorporamos y cuánto bienestar permanece en la región productora”, sostuvo.
El objetivo, dijo, debe ser desarrollar una agricultura productiva, tecnificada, resiliente, sostenible y articulada a cadenas de valor competitivas.
De políticas sectoriales a soluciones integrales de territorio
El decano del CIP Lima enfatizó que los problemas nacionales no pueden continuar abordándose como compartimentos aislados. “El agua se relaciona con las cuencas; las cuencas con el territorio; el territorio con la infraestructura; la infraestructura con la energía y la logística; y todo ello con productividad, mercados, empleo y calidad de vida”, explicó.
En consecuencia, señaló que el Perú debe pasar de gestionar problemas sectoriales desconectados a desarrollar soluciones integrales de territorio, incorporando ingeniería desde la planificación hasta la ejecución y evaluación de las políticas públicas.
Una sola ingeniería al servicio del Perú
Otro de los principales mensajes de la intervención estuvo dirigido a fortalecer la unidad institucional del Colegio de Ingenieros del Perú.
Chavarri sostuvo que los grandes desafíos nacionales trascienden las especialidades profesionales y requieren equipos multidisciplinarios. “El agua necesita al ingeniero agrónomo, pero también al civil, al agrícola, al ambiental, al geólogo, al mecánico, al electricista, al industrial, al informático y a muchas otras especialidades”, refirió.
En ese contexto, convocó al Colegio de Ingenieros del Perú a consolidarse como el gran espacio de articulación del conocimiento, la experiencia profesional, las especialidades y los territorios, capaz de formular propuestas nacionales y contribuir técnicamente a las políticas de Estado.
“Podemos tener posiciones distintas y podemos debatir técnicamente, pero por encima de cualquier diferencia debe prevalecer la defensa de la ingeniería, de nuestra institucionalidad y del desarrollo del Perú. La unidad no significa pensar todos igual; significa caminar juntos hacia un objetivo superior”, afirmó.
Hacia una potencia agroalimentaria sostenible
El decano del CIP Lima planteó que el XVI CONAIA 2026 debe contribuir a construir una verdadera agenda nacional para la Ingeniería Agronómica, con el objetivo de que el Perú avance hacia convertirse en una potencia agroalimentaria sostenible, capaz de garantizar seguridad alimentaria, seguridad hídrica, competitividad internacional y desarrollo territorial.
Precisó que alcanzar este objetivo exige inversión privada y pública, reglas claras, instituciones eficientes, continuidad de políticas, investigación científica, innovación tecnológica y una participación mucho más activa de la ingeniería.
“El Perú no necesita solamente más diagnósticos. Necesita decisiones. No necesita únicamente una cartera de proyectos. Necesita una visión de país. Y no necesita pensar solamente en los próximos cinco años: necesita una Hoja de Ruta”, enfatizó.
XVI CONAIA 2026
Durante la ceremonia inaugural, el viceministro José Bustamante reconoció la labor desarrollada por el Capítulo de Ingeniería Agronómica y Zootecnia del CIP Lima y destacó la importancia de transformar el conocimiento científico y técnico en innovación, productividad y mejores condiciones de vida.
Por su parte, el presidente del Capítulo de Ingeniería Agronómica y Zootecnia del CIP Lima, Ing. Alberto Híjar, resaltó que el encuentro reúne a especialistas nacionales e internacionales, investigadores, académicos y representantes del sector empresarial para analizar los desafíos tecnológicos y productivos del agro.
El decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional Agraria La Molina, Dr. Alexis Dueñas, destacó la necesidad de fortalecer la vinculación entre investigación científica, innovación tecnológica, sector productivo y políticas públicas.
La ceremonia contó también con la participación de la directora tesorera del CIP Lima, Ing. CIP Lourdes Carreras, y del presidente del Capítulo de Ingeniería Forestal, Ing. CIP Boris Villa.
El XVI Congreso Nacional de Ingeniería Agronómica – XVI CONAIA 2026 se desarrolla del 21 al 23 de octubre, reuniendo a la comunidad profesional, académica, empresarial y pública para abordar los principales desafíos de la agricultura peruana.
“Ingeniería para producir. Ingeniería para alimentar. Ingeniería para cuidar el agua. Ingeniería para prevenir. Ingeniería para integrar nuestros territorios. Ingeniería para generar competitividad. E ingeniería para gobernar mejor”.
Ing. CIP Edwin Chavarri, Decano del CIP Lima



















